Existen los hombrecillos insufribles. Ahí está Netanyahu, que se quiere llevar el premio de este año, Trump y los que ustedes quieran añadir.
Hoy quiero hablar de uno en concreto que, cual aparición mariana, nos visita de vez en cuando. Se trata del ex presidente del gobierno José María Aznar, que desde que dejó el cargo ha estado durante años desprestigiando sin cesar a los gobiernos de España, de izquierdas, claro, y con alguna andanada a los suyos también, cuando creía que no seguían sus directrices.
Este hombrecillo insufrible nos ha obsequiado con comentarios prepotentes, de superioridad moral incontestable e incluso, incitando a una especie de golpe de estado con aquello de que “el que pueda hacer, que haga”.
Vamos con la última. Resulta que no le parece bien que el gobierno negocie la reforma de la “Ley Mordaza” con Bildu y habla de “encanallamiento moral”. Él… José María Aznar… Habla de encanallamiento moral.
Vamos con su historial:
El que escribió contra la Constitución o lo que es lo mismo, quería preservar los Principios del Movimiento Nacional.
El que dijo que todo valía para tumbar al gobierno del PSOE.
El que dio todo lo habido y por haber a Pujol para ser presidente.
El que citó a ETA como Movimiento Vasco de Liberación Nacional.
El que trasladó y soltó más presos que nadie, con delitos de sangre incluidos.
El que corrió a las Azores a la llamada del amo y buscó como fuera ponerse al lado de él en la foto.
El que nos metió en una guerra declarada ilegal
El que nos mintió con las armas de destrucción masiva.
El del YAK 42.
El que ante el mayor atentado de la historia de España quiso jugar sus cartas para ganar unas elecciones tratando de ocultar la verdad.
El de la vergüenza ajena, hablando tejano y saludando militarmente creyéndose comandante en jefe del ejército.
El que ganó la guerra de Perejil.
El que se pagó una medalla del Congreso de USA.
El que se dedicó a destrozar la historia de España en la universidad de Georgetown.
El del complejo de inferioridad, poniendo los pies encima de la mesa junto a Bush.
El que bebía lo que quería, desprestigiando la campaña de la DGT para evitar accidentes.
El de la partida de dominó en Quintanilla de Onésimo.
Seguro que se pueden añadir algunas más… Este habla de encanallamiento moral. Y ya que estamos, si el origen de Bildu es ETA, también podemos hablar de los fundadores del PP.
Eso mejor para otro día.




