No son buenos tiempos para el socialismo y la palabra “purga” no es en principio una palabra agradable. Los casos de presunta corrupción y presunto acoso están ahí y, además, todo el aparato mediático y la verborrea propia del Partido Popular golpean una y otra vez sobre la herida. Pero de ellos me ocuparé al final.
No soy ducho en la materia, pero sí lo suficiente como para saber que, en biología, los organismos vivos aíslan células dañinas o directamente las eliminan para preservar el equilibrio general. Repito, los organismos vivos. Y lo mismo las organizaciones políticas, que si están vivas y activas, detectan y corrigen. Una organización política que realiza purgas muestra que es capaz de detectar y corregir lo que puede perjudicarlas y desviarlas de sus principios, provocando la desconfianza de la sociedad. La ausencia de purgas puede indicar una organización inerte que, ocultando sus problemas, acaba totalmente contaminada o bien otra cosa que al final, como ya he dicho, comentaré.
El socialismo debe purgarse si quiere seguir siendo la herramienta útil que ha sido durante años porque, como izquierda que es, los escándalos de cualquier tipo dañan de manera contundente su credibilidad; es lo que tiene ser únicamente lo que se es, sin poder económico, mediático, judicial, militar. La ética frente a todo esto y cuando se ve vapuleada por cuestiones de dinero o acoso machista se nos hace insoportable.
La purga es necesaria en política, y en la izquierda, más. Y hay que decirlo y hacerlo. Tenía que haberse actuado más rápido, cierto, pero esto ya ha sido puesto de manifiesto; ahora toca corregir el mecanismo y extirpar el mal sin duda ni vacilación.
No nos podemos permitir nada, ni la más mínima mirada hacia otro lado porque lo que hay enfrente es terrible. Y voy con ellos. Una organización que tiene a Mazón sentado en el parlamento valenciano, el asunto de los cribados, el de las residencias de Madrid, lo del hospital de Torrejón, la policía patriótica, el caso de las eólicas y todos los casos pendientes en los juzgados, incluido el del novio comisionista. ¿Y lo de los fondos de los chicos jóvenes de Vox para la Dana?… Ahí no hay purga, salvo cuando el anterior líder habló de un posible caso de corrupción en la Comunidad de Madrid. Aunque más que purga fue ejecución sumarísima. Ergo, si no hay purga, ese organismo tiene poco de político y sí de otra cosa… Hay una expresión que creo que les describe y que también es título de película, “Uno de los nuestros”. Indaguen, indaguen de qué hablamos.








