En mi faceta de novelista me toca imaginar cosas y hoy me ha dado por ahí.
Sonó el móvil y, cuando vio el nombre del que le llamaba, respondió con celeridad.
-¡Hola Alberto! —respondió con tono del que se pone a las órdenes del que le escucha.
La respuesta no decepcionó.
-Vamos a ver, Fernando, ¿qué “carallo” estás haciendo en el puerto con esa gente?
-Hombre, soy el presidente de Canarias —trató de justificarse.
-Primero te decimos que digas que nadie ha hablado contigo y luego lo desmientes mientras mi gente estaba poniendo a parir al gobierno. Después que estás muy contento porque el barco va a fondear y no atracar. Pero tú, ¿qué te has creído? ¿Te recuerdo por qué estás ahí?
-Alberto, que está aquí el de la OMS y aviones para llevárselos a todos…
– ¡Aquí de lo que se trata es de cargarse al gobierno! —le interrumpió—. ¡Así que ya puedes hacer algo!
-Pero si ya estoy aquí y estoy en el puesto de mando y todo el operativo…
-Convoca a la prensa y di algo. Prohíbe que fondee el barco…
-Pero si no tengo competencias… Además, ya les envié esta tarde un correo con lo de las ratas, como me dijiste…
-Una gran idea. Tellado, Esther y Cuca lo buscaron en la IA y por eso te lo dije, y te mandaron los enlaces con videos en los que se las ve nadando.
—Pero, es que me han mandado un informe en el que resulta que no hay ratas en el barco, que esos bichos del virus son de los que no nadan ni se acercan al agua… ¡¿Qué hago?!
-Pues haz como yo en la DANA.
-¿Qué te he informado en tiempo real?
-No. Que digas que fue un día por el otro y que el otro fue por el uno y que donde dijiste que era lunes era martes… o miércoles.
-Diré que con lo del cambio horario pensé que se iban en domingo y otros el lunes y quiero que se vayan ya.
-Ves. Bien pensado. ¿qué es eso del cambio horario en Canarias? Buen. Es igual, ya me lo explicarás. Te cuelgo, que Isabel está a punto de aterrizar y tantas horas de vuelo sin decir nada después de lo Méjico, seguro que suelta algo y me han dicho que a Miguel Ángel le ha dado tiempo de pasar por el Duty free así que no sé lo que saldrá por el pinganillo.
-México.
-¡Sanchista!








