Versión en castellano del editorial del número especial de l’Endavant! publicado en papel, con motivo de la celebración de la Global Progressive Mobilisation en Barcelona, el 17 y 18 de abril de 2026.
Vivimos un momento oscuro de la historia de la humanidad: resurgen las guerras, los odios ancestrales; emerge un imperialismo de nuevo cuño que busca afirmarse a través de la supremacía tecnológica; aumentan las desigualdades y la degradación del planeta continúa… Y, sin embargo, subsiste la esperanza de un mundo mejor y más justo.
En momentos oscuros de la historia es cuando las palabras han de estar a la altura de los tiempos y las esperanzas deben redoblarse. Este es uno de ellos.
La Internacional Socialista afronta el próximo decenio con la humildad de quien sabe que el mundo ha cambiado —y con la firmeza de quien sabe por qué sigue luchando. No venimos a reinventarnos, venimos a perseverar innovando.
Nuestros valores fundacionales —justicia social, democracia, solidaridad, derechos humanos— no han envejecido. Han madurado. Y hoy los enriquecemos con las urgencias de nuestro tiempo: la emergencia climática, la revolución digital, el feminismo como eje del progreso y la defensa de la verdad frente a la manipulación.
Por eso alzamos estos principios y estos compromisos, que son, a la vez, llamamientos a la conciencia de la humanidad.
Democracia sin concesiones. Economía al servicio de las personas. Prosperidad compartida. Transición verde y justa. Tecnología que amplíe las libertades. Ciudadanías críticas, informadas y libres. Unidad entre fuerzas progresistas frente a una extrema derecha que ya actúa, coordinada y agresiva, a escala planetaria.
No prometemos soluciones fáciles. Prometemos honestidad, coherencia y compromiso. Prometemos no abandonar a nadie.
El socialismo democrático no es solo un logro del siglo XX. Es la respuesta más necesaria del siglo XXI. Porque sin igualdad no hay libertad. Sin cooperación no hay futuro. Porque, en el fondo, todo esto se reduce a una sola palabra: humanidad. La fraternidad humana no es un adorno retórico de nuestra tradición; es su razón de ser. Y mientras haya un ser humano abandonado a su suerte, nuestra tarea no habrá terminado.
Este es nuestro compromiso. Humilde, tenaz e irrenunciable. Futuro.



