El PP está de congreso. La verdad es que no pensaba poner mucha atención, pero como ahora es imposible abstraerse de las informaciones que entran por todos lados, leo y veo algunas cosas. Reconozco que por mi afición a escribir novelas tengo la tendencia a fantasear. Y así se me ocurrió qué hubieran hecho algunos grandes viendo y escuchando algunas cosas. Me acordé de Ramón María del Valle-Inclán y su Max Estrella en el callejón del Gato, de Luis Buñuel y su surrealismo, de “La escopeta nacional” de Luis García Berlanga, del vigoroso sarcasmo de Almudena Grandes y Maruja Torres. Pero el primero en el que pensé fue en otro de los grandes de la cultura de este país, Francisco Ibáñez. El gran dibujante y escritor, muchos de los diálogos de sus personajes son impagables, de una página que muchos recordarán como la contraportada de “Tío Vivo”, “13 rue del Percebe”
Era un edificio en el cual podíamos ver todos los pisos, desde el sótano, incluida la alcantarilla, hasta el tejado y donde aparecían diferentes personajes en situaciones variadas y desternillantes. Pues eso me ha pasado con el congreso del PP.
Vayamos por partes. Una imputada de Madrid organizando el evento. Rodeada de las “Nuevas Generaciones”, ese remedo de la OJE, pero con gomina o melenita aznariana, mostrando las originales camisetas del evento, con lemas algunos de los cuales solo entienden ellos. Aunque uno me llamó la atención, “Fachosfera”. Pues nada, a presumir de fachas. La sana juventud española.
Nombrado Tellado el portero de la finca, se pone a llamar, por encargo solemne del líder, a los demás partidos para escuchar, a ver si caen de rodillas pidiendo perdón. Y como no le hacen caso o ni siquiera le cogen el teléfono, les llama corruptos, cómplices y que lo pagarán. Es de entender que este no puede tener eso que se llama mano izquierda.
Entra la nueva portavoz. Chica de colegio bien que señala con el dedo y chilla cosas como llamar a lo de las fosas comunes “desenterrar unos huesos”, defender a Mazón inventándose todo lo del día de la dana o decir que va a darle a votar por Israel en Eurovisión sin parar. Pensé inmediatamente en una hiena, pero no porque tenga nada contra el animalito, sino porque es sinónimo de vocerío y sobreexcitación. Lo que no sé es si la frutera de Madrid se dejará hacer sombra en cuanto a barbaridades dichas. Dos primadonas juntas, ya se sabe…
Después aparecen los gurús, gente con autoridad. Porque sin duda, de lo que hablaron deben saber mucho. Aznar y Rajoy. El primero va y dice que cuando te rodeas de delincuentes acabas en la cárcel como ellos. No me digan que no es para dibujo de Ibáñez. Él, que tiene fotos de sus ministros o de la boda de su hija, que podían haber servido a la policía para ahorrarse las del ingreso en prisión de tanta gente. Y después, M. Rajoy lo pone en su identificación de congresista, no vayan a creer otra cosa. Pues este va y dice que no hay escándalo en toda la democracia como las grabaciones de Leire Diez… Y lo dice el de la policía patriótica o los audios de su secretaria general y Villarejo, que tuvo que dejar la presidencia por corrupción sistémica. Sobre esto de las fotos de las reuniones del PP, aconsejo guardarlas porque ya hemos visto que dan mucho juego en el futuro entre encausados, accidentados y difuntos.
Entra Mazón. El que se saca 850 euros del bolsillo cual ganadero en feria, no sabemos si con goma elástica o en cartera rebosante. Hay que agradecer que no lloviera, hubiera desaparecido. Se dirige al ungido Tellado que le planta las manos en la cara y le sonríe. Metro de Valencia, 11-m, Yak-42, hepatitis, las residencias de Madrid, sin duda está entre los grandes. ¡Tú puedes más que eso!
Foto de grupo. La frutera se hace la despistada, no es difícil, con tanto móvil lo del pinganillo no debe funcionar. Tellado la agarra y la mete, sonrisa de circunstancias y escape rápido… Algo huele a podrido en Dinamarca, diría Shakespeare. En Madrid es más que evidente. Al que no vi fue al alcalde, quizás tratando de atravesar la Puerta del Sol sin morir en el intento.
Y entonces aparece el líder, Feijóo, que dice reservarse una gran tarea, la de las relaciones internacionales. Ya me lo imagino por los pasillos de la UE utilizando el lenguaje universal de las manos. Señalándose la boca para que le den de comer o que le digan dónde hacerlo. Poniéndose la mano en forma de vaso cuando tenga sed. O cuando tenga ganas de ir al lavabo señalándose… les ahorro la descripción de la imagen. Teniendo en cuenta sus audaces posturas sobre lo de Gaza o el 5% de Trump… un experto en política internacional, vaya. Es de imaginar mirando con cara de lo que sea a alguien que le esté hablando y no entienda nada. Aunque de casta le viene al galgo, Rajoy miraba y callaba, no podía hacer otra cosa y Aznar, ¡Ay, Aznar! Este sí que tiene el don de lenguas. Catalán en la intimidad, tejano a la descubierta y spanglish a lo “Príncipe gitano” (escúchenlo en YouTube).
Pero oye, todos felices. Hay un dicho por ahí que dice que hay quien prefiere pensar que llueve cuando en realidad te están meando. Yo prefiero leer el Tío Vivo.








