Luís Miguel Guerra es profesor, historiador, novelista y secretario de Formación del PSC de Barcelona, así como miembro del Comité de Redacción del Endavant!
Esto va a ser breve. Y lo va a ser porque creo que sobran los comentarios.
Todos os obispos españoles son convocados a Roma por el Papa Francisco. Hace poco del informe sobre la pederastia en España. Blanco y en botella.
Termina la reunión y el presidente de la Conferencia Episcopal preguntado por el tema de la reunión dice que ha sido una conversación sobre la situación de los seminarios y que no ha habido “tirón de orejas”. Tirón de orejas. El castigo por el asunto de la pederastia debía de ser un tirón de orejas. Todo lo sucedido y ocultado de manera consciente, con alevosía, un tirón de orejas… que además, según parece no se ha producido.
Sin embargo, ahí están los comentarios sobre la amnistía para la que no ha habido tirón de orejas. Esto recuerda aquello de Feijoo sobre un maltratador, que el pobre tuvo “un divorcio duro”, o las reiteradas descripciones del franquismo como un totalitarismo paternal… Tironcillos de oreja es lo que merecen.
¡Qué poco los oyes descalificar los insultos y violencia ante las sedes de un partido político! ¡Qué poco se les oye hablar sobre lo que pasa en Gaza! Quizás porque su sector ideológico está abiertamente al lado de Israel.
Dentro de poco todo se llenará de deseos de buena voluntad, de mensajes de amor y de paz como los de la presidenta de la comunidad de Madrid, que después de destilar odio se enfundó un jersey navideños rojo y blanco para hablar del niño Jesús. Se ve que también es teóloga. Además dice que la democracia liberal es fruto del humanismo cristiano. Supongo que los obispos estarán felices, ahora son padres de la democracia.
Y pondrán musgo y un río de papel de plata y pastores y lavanderas, ovejas y patos. Y pondrán el portal y al niño Jesús en un pesebre de Belén… ciudad de Cisjordania.




