El exministro en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero, Jordi Sevilla, lanzó el 12 de enero de 2026 el manifiesto titulado Socialdemocracia 21. Un documento que dice busca impulsar un debate autocrítico y un cambio de rumbo profundo dentro del PSOE. Curioso debate que ya propone el final de antemano.
Los puntos principales del manifiesto son:
- Crítica al sanchismo: ya es de traca que utilice la palabra que la derecha y la ultraderecha usan continuamente para describir algo que, a poco que se piense, no existe, pero bueno. Describe la etapa actual como un “callejón sin salida” con una política de bloques enfrentados y crispación que ha alimentado el auge de la extrema derecha en España. Es decir, el socialismo tiene la culpa del auge de la extrema derecha; o, lo que es lo mismo, pobre PP que se ha visto abocado a pactar con los de Abascal por la intransigencia socialista. Poco conoce este hombre de la historia del socialismo, pero sigamos.
- Hay que recuperar la identidad: hay que sustituir lo que llama un “populismo basado en el cálculo electoral” por un proyecto socialdemócrata autónomo, reconocible y fiable. Vaya, ya estaba tardando, por fin alguien que sabe lo que es la socialdemocracia y no como el resto de mortales que estamos en esto sin rumbo ni orientación. Supongo que la luz le vino cuando presidió Red Eléctrica y se enfrentó a Teresa Ribera. Y eso de autónomo, reconocible y fiable. Sí, es que, claro, los rojos ya se sabe que no son de fiar y que en realidad eso de la socialdemocracia es una veleidad del liberalismo que se debe corregir.
- Estructura del partido: se ha convertido en una estructura dogmática en torno a un líder carismático y propone recuperar el pluralismo interno y la deliberación política. Perdonen mi ignorancia, pero además de carné, ¿tiene algún recorrido orgánico? Más que nada por si ha estado en alguna asamblea y ha visto la base de este partido y cómo, entre otras cosas, eligió un secretario general contra todo y contra todos… los amigos de Jordi Sevilla.
- Prioridades sociales y económicas: Hay que centrarse en problemas “reales”, como el acceso a la vivienda y el empleo digno para los jóvenes, y critica que el crecimiento económico actual no se reparte de forma equitativa. ¿Este hombre lee las noticias? Pues ya me dirá qué está haciendo el gobierno si no es revertir el crecimiento en la gente. Igual es que se cree que las autonomías del PP son las que hacen las cosas y no ponen los palos en las ruedas. Por cierto, este fue el que no vio venir el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, ¿se acuerdan?
Y mi favorita
- Consensos democráticos: Hay que volver a una política de acuerdos con adversarios políticos en las cuestiones de Estado, alejándose de la dependencia de pactos con actores específicos que han postergado los retos sociales.
Venga, no te cortes, hay que hacer a Feijóo presidente como cuando lo de Rajoy. Ese partido que tiene el 40% de la corrupción de este país judicializada y, lo que falta, esos que no han hecho una sola propuesta en el Congreso porque ni la tienen ni se la espera. Esos que han hecho del bulo, el insulto y la incompetencia; Mazón forma parte del partido con el cual quieres pactar.
Un sencillo ejercicio visual. Si el PP se aviniera, caminaría hacia el centro y, por lo tanto, se le empezaría a cambiar el rictus, haciéndolo menos agrio. Si el PSOE fuera a su encuentro, es decir, hacia el centro oteando la derecha, se nos pondría cara de Tellado. Así que, Jordi, coge tu manifiesto y hazte tú solito el camino, que ya tienes apoyo de todos los medios de la derecha y de algún lugar de La Mancha.




