Indigna oír a Feijóo. Indigna oír a Díaz Ayuso, a Tellado, a Aguirre, a Almeida, a Gamarra… La lista es interminable. Da igual si se habla de Gaza, del Fiscal General, de delincuentes confesos… Da igual todo. Lo que importa es que es indignante. Es, incluso, aberrante.
Sin embargo, creo que al análisis de la superficialidad le falta el de la profundidad. En la tradición intelectual de izquierdas, que nunca debemos abandonar (y en la que, en parte, tenemos responsabilidad, tanto en la superestructura como en la infraestructura), nos quedamos demasiado en lo superficial, cuando siempre hay algo más allá. Y la prueba está en que los voceros de la derecha lo saben y lo predican a los cuatro vientos. Cuando los del PP lanzan una de sus diatribas, lo hacen porque están compitiendo con Vox. Es una cuestión de votos. Y aunque esa sea, evidentemente, una parte del asunto, eso es lo superficial. Y por eso es lo que interesa que se discuta.
¿Y qué es lo que hay en profundidad? Pues algo tan sencillo como esto: el objetivo es volver al poder como sea, para imponer su modelo, que no es otro que una ‘Contrarreforma’. Es decir, revertir todo lo que puedan y, donde no puedan, sencillamente dejar de hacer. De eso también habría que hablar.
El ideólogo oscuro de todo esto —y una de las mayores desgracias que le ha pasado a este país—, José María Aznar, lo dejó claro en una entrevista. Más allá de omitir que él mismo nombró a un diputado del PP como director general de RTVE, cuando le preguntaron por qué no se había privatizado el ente público, respondió: ‘Porque no nos dio tiempo’. Ese es el fondo del asunto. Ese es el plan que hay detrás de las barbaridades que sueltan cada día.
Hagamos un ejercicio de imaginación. Imaginemos un gobierno encabezado por Feijóo y Abascal, formado por Mañueco, Mazón, Rueda, Ayuso, Gamarra, Martínez Almeida… y sin mencionar a los de Vox. ¿Qué más faltaría? Tal vez, quienes piensan que hay otros con futuro ministerial, deberían pensar en nombres como Montoro o Rodrigo Rato
No miremos solo en el árbol que nos impide ver el bosque. Y, si no, hagan esta pregunta: ¿Qué medida del PP ha beneficiado alguna vez a la mayoría? Busquen bien, a ver si encuentran alguna. Eso también es lo que hay que explicar.




