La tribuna antes del descanso estival viene cargadita. Y es que los de la “13 rue del Percebe” no paran de dar titulares. Pero cuidado, no deja también de ser una táctica para tratar de despistar: “miren para allá, que yo haré por acá”. Así que voy a tratar de establecer una escala entre lo que considero lo importante y lo subsidiario, incluso podemos llamar tinta de calamar.
Lo principal, la imputación del exministro Montoro y su equipo del Ministerio de Hacienda. Aquí toma cuerpo aquella afirmación de una de las plumas más finas del régimen franquista, Emilio Romero: “La derecha gobierna para doscientas familias y eso no da para votos suficientes, por eso, para ganar unas elecciones, la derecha tiene que mentir”. Pues de nuevo lo podemos comprobar, ya que presuntamente (palabra que ha desaparecido para los casos relacionados con el PSOE), privatizaron el poder legislativo a cambio de pagos de todos aquellos que necesitaban de una amable y suave regulación. Fueron los terribles años de “los hombres de negro”, de la austeridad que nos hicieron creer absolutamente necesaria y fuera de toda duda. Soy testigo de cómo alumnos y alumnas brillantes no pudieron continuar estudiando. Pero ese es el último episodio, porque esta es la historia de nuestra derecha durante la época contemporánea. Otro día iremos con esto. Policía, hacienda, sanidad e industria, todo patriótico, un concepto cuya definición difiere a un lado y otro del espectro político. Grave no, lo siguiente.
Y en eso aparece Noelia y su historial académico. Grave, sí. Cortina de humo, también. ¿Hubiera dimitido, o la hicieron dimitir, sin caso Montoro? Típico del fariseísmo, gritar la ejemplaridad a los cuatro vientos. Pero para mayor despiste o aumentar el humo, la hacen pasear por las televisiones, donde hace el ridículo más espantoso, volviendo a mentir/liarse o liarse/mentir. Y eso que son las suyas, esas de masaje y descanso. Una cuestión colateral: para el PP es más grave mentir en el currículo que estar comiendo mientras tus paisanos se ahogan o no gestionar residencias de ancianos en pandemia. A lo mejor no es cosa de acciones, sino de personas y claro… Noelia no está en el Olimpo
No es suficiente. Feijóo arremete contra la inmigración tras la tibieza de Torre Pacheco. Dice que hay que expulsar a los irregulares que delinquen y a los regulares, también, aumentando el número de delitos que contemplen esa posibilidad. ¿Cuáles? No sabe, no contesta. Se lo pensará este verano. El caso es subirse al carro del populismo más abyecto con tal de quitarle votos a la extrema derecha. Lo que ocurre es que la historia está llena de acciones que encontraron su contradicción y en Vox alguno se está frotando las manos.
No es suficiente. Por fin sacan a Tellado. Primero lanza una lista de socialistas que dice no tienen estudios. En ella, nombres de probada titulación. Ya lo dice un periodista de esos de los suyos: “la mayoría son mentira, pero alguno habrá”. Lo de las tesis plagiadas. No sabe la cantidad de filtros que pasan para detectar esas cuestiones. Y después mi favorita, sin ningún dato ni explicación, va y suelta que Barcelona es la capital más insegura del mundo. Eso aderezado convenientemente con la campaña que cada verano realiza Tele5 en esa línea, desde hace años, contra la ciudad condal. Hay que decir una más gorda cada vez. De verdad que espero algún día la prueba de que Pedro Sánchez u otro socialista estuvieran sosteniendo el rifle de Oswald el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, al paso del presidente Kennedy.
Pero que no nos despisten, es Montoro. Porque Montoro representa lo que es la derecha española y pone de manifiesto el odio cainita hacia el socialismo. Impuestos a la banca, a las eléctricas, sueldo mínimo vital, salario mínimo interprofesional, pensiones, becas… Se ha tocado lo más sagrado. Pónganlo en negativo y… ¡Oh sorpresa, el programa del PP! Y además, ganando dinero, aunque, como dice un informe del despacho de Montoro para justificar la contabilidad B de la Gürtel, son como las donaciones a “Cáritas”. Quizás su voto en contra del decreto de los apagones se debió a que no hacen nada por nada y “presuntamente”, tenían que haber recibido algo.
Y ya que el Pisuerga pasa por Valladolid y el decreto de apagones se tumbó, un último comentario. Otra de historia. Podemos y la autodestrucción de la izquierda, un clásico de la literatura adanista y pura con frases grandilocuentes que quieren se graven en mármol y no pasan de pintada chusca con faltas de ortografía. Y Junts, que aún no lo sabe, pero se va a transformar en Alianza Catalana, otro clásico de las sagradas familias catalanas que vivieron cómodamente instaladas en las dos dictaduras del siglo XX.
Que pasen un buen verano. Un saludo para todos y en especial a Cristian, sin el que esta publicación no sería posible. Buen descanso compañero, que a la vuelta tenemos faena.




