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"Los rohinyás todavía no deberían regresar a Birmania", según una experta

  • Per Carlos Sardiña Galache
  • Publicat a Europa / Món
"Los rohinyás todavía no deberían regresar a Birmania", según una experta / EFE "Los rohinyás todavía no deberían regresar a Birmania", según una experta / EFE

Cuando se cumple el segundo aniversario del éxodo de más de 700.000 rohinyás a Bangladesh como consecuencia de una brutal ofensiva del Ejército birmano, la experta y diplomática holandesa Laetitia van den Assum asegura que de momento los miembros de esta minoría no deberían regresar a Birmania.

"Es trágico para los rohinyá, pero de momento no deberían regresar. La ONU ha dicho que la situación no es adecuada para que vuelvan", señala a Efe en una conversación por Skype desde su residencia en La Haya.

El 25 de agosto de 2017, la guerrilla del Ejército Rohinyá de Salvación de Arakan (ARSA) lanzó una serie de ataques coordinados contra puestos policiales en el estado de Rakáin, lo que desencadenó unas "operaciones de limpieza" del Ejército birmano que una comisión de investigación de la ONU calificó de "genocidio".

Aquel mismo día, una comisión encabezada por el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, y designada en 2016 por la líder de facto de Birmania, Aung San Suu Kyi, presentó su informe final sobre la situación en el estado de Rakáin y sus recomendaciones tras un año de trabajo.

La holandesa Laetitia van den Assum era una de los tres miembros internacionales de la comisión liderada por Annan y recuerda que el genocidio contra esta minoría musulmana se remonta decenios y el Gobierno ha incitado al odio contra ellos durante mucho tiempo.

Pregunta: ¿Qué piensa usted de las acusaciones de genocidio contra los rohinyás? Respuesta: Un genocidio no comienza con una operación masiva como aquella, sino con pequeñas cosas. Empezó hace muchos años con la exclusión social gradual de los rohinyás y ese ha sido un proceso que ha durado decenios. Cosas como no permitir a la gente tener más de dos hijos entran plenamente en la definición de genocidio.

El Gobierno ha incitado el odio durante muchos años, con la ayuda de monjes, y la población ha aprendido a odiar a los rohinyás cada vez más. Lo que sucedió hace dos años no fue una sorpresa, estaba destinado a ocurrir hacía mucho tiempo.

P.: ¿Cuál cree que ha sido el papel de Aung San Suu kyi en la crisis de los rohinyás?

R.: Cuando se creó nuestra comisión, habló con nosotros y nos dijo muy claramente: "quiero que sean audaces, que sean imaginativos". Creo que era sincera en aquel momento, pero eso cambió tras los ataques del 9 de octubre de 2016 (los primeros de ARSA), porque entonces entró en juego la palabra "terrorismo".

Pero creo que si le hubiera importado realmente habría viajado a Rakáin, habría hablado con gente de ambos bandos y tratado de reunirlos. Ha organizado alguna reunión interreligiosa, pero eso no es lo mismo que ir al terreno y hablar con la gente, mostrar empatía y tratar de encontrar soluciones, porque la solución se halla en que las comunidades trabajen juntas.

P.: ¿Cree que los militares y el Gobierno civil de Suu Kyi comparten las mismas ideas sobre los rohinyás o tienen enfoques distintos?

R.: Suu Kyi siempre esgrime la "ley y el orden", pero no entiende realmente el concepto como lo podría entender yo, y eso es un problema. Por otro lado, ha dicho muchas veces que el Ejército tiene derecho a combatir a los terroristas y nunca le he oído ninguna discrepancia con los militares sobre el tema. Al jugar la baza del terrorismo ambos están en el mismo bando.

Conozco a Aung San Suu Kyi desde 1995 y, por reuniones con ella y viendo sus apariciones públicas, puedo decir que no es el tipo de persona capaz de transmitir empatía. Además, para ella la lucha ha sido dura, ha sufrido, y otros no deberían pensar que pueden cambiar nada sin sufrimiento.

P.: Me gustaría preguntarle sobre el proceso de repatriación de los refugiados en Bangladesh. ¿Cree que se puede producir una repatriación sustancial en el futuro próximo?

R.: Es trágico para los rohinyá, pero de momento no deberían regresar. La ONU ha dicho que la situación no es adecuada para que vuelvan. Una vez allí, la ONU no puede cumplir su papel protector. Al mismo tiempo, aquello es una zona de guerra (entre el Ejército birmano y el Ejército de Arakan, una guerrilla de la etnia budista rakáin mayoritaria en el estado). ¿Cómo puedes mandar a la gente de vuelta a un lugar como ese?

Pero tanto a Bangladés como Myanmar (Birmania) creen que les beneficiará mostrar que lo intentan. A Myanmar le satisfaría poder decir que lo están intentando pero los rohinyá no quieren regresar, así que déjales estar allí, de todas formas son "bengalíes" (como se denomina comúnmente a los rohinyá en Birmania para dar a entender que son inmigrantes de Bangladés).

Las elecciones en Birmania son el año que viene, ¿quién va a beneficiarse de traer de vuelta a grandes números de rohinyás? Nadie.

P.: ¿Qué futuro cree que les espera al estado de Rakáin y a los rohinyás?

R.: Creo que, a no ser que haya un intento real, que tiene que proceder del centro, de establecer una nueva visión de la identidad nacional birmana, pocas cosas van a cambiar. Sería estupendo que estos temas se debatieran durante las elecciones, pero es un debate que todo el mundo teme. Aferrarse a viejas ideas va a afectar muy negativamente al país. Es necesaria una conversación en todo el país sobre qué significa ser de Myanmar y estar en el país.

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