Endavant! 1945 | Hemeroteca

Shigeru Ban: "La normativa impide construir más vivienda social en el mundo"

El japonés Shigeru Ban, premio Pritzker de Arquitectura en 2014 / EFE El japonés Shigeru Ban, premio Pritzker de Arquitectura en 2014 / EFE

El japonés Shigeru Ban, premio Pritzker de Arquitectura en 2014, conocido por el uso de materiales inusuales en sus edificios, como el cartón o el papel, considera que debería cambiarse la normativa actual en casi todo el mundo para facilitar la construcción de viviendas sociales a precio más asequible.

Ban, que en sus construcciones de gran envergadura emplea, además del cartón y el papel, bambú o materiales plásticos reciclados, ha visitado esta semana Barcelona, donde ha pronunciado una conferencia dentro del ciclo “Arquitectura en zonas de crisis”, organizado por Roca Gallery.

El arquitecto japonés, autor entre otras obras de “La Catedral de Cartón” de Nueva Zelanda, el pabellón de Japón en la Expo 2000 de Hamburgo o la sede del Centro Pompidou-Metz en Francia, se hizo mundialmente famoso en los años noventa a raíz de su intervención en Ruanda, cuando descubrió que dos millones de refugiados de la guerra civil vivían en terribles condiciones.

Al conocer ese drama humanitario, propuso al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados el diseño de viviendas temporales elevadas con una nueva tecnología, los tubos de papel.

Además de obtener en 2014 el Pritzker, considerado el premio "Nobel de Arquitectura", Ban fue Premio Internacional Madre Teresa por la Justicia Social en 2017 y es también el fundador de la ONG “Voluntary Architects Network” (VAN), con la que ha construido viviendas en zonas de desastre de Haití, Japón, China, India, Turquía, Italia y Filipinas.

El arquitecto explica, en una entrevista con Efe, que la seguridad en la construcción es muy importante, pero que la normativa actual impide que se pueda construir más vivienda social a un precio mucho más bajo.

Ban indica que la legislación no permite en muchas ocasiones construir con cartón o papel, sobre todo en caso de catástrofe, por lo que es difícil conseguir el permiso de construcción. Y eso, asegura, a pesar de que, con las nuevas técnicas, los materiales han sido probados y autentificada su validez.

El arquitecto subraya que considera “muy importante” la seguridad de las construcciones, por lo que siempre trabaja con ingenieros para desarrollar los proyectos, a pesar de lo cual se ha encontrado con problemas administrativos para ejecutarlos.

Ban sostiene que esos materiales permiten crear una arquitectura “bonita y barata” y que esos proyectos facilitan, además, que puedan participar personas con menos formación, como por ejemplo estudiantes.

A Shigeru Ban no le importa que se le defina en los libros como “el arquitecto de los pobres”, una cualidad que no le hace olvidar la belleza. “La elegancia de la arquitectura es independiente de los materiales, como cuando se usan elementos reciclados", agrega Ban, quien argumenta que “cuando se diseña con el corazón es cuando se consigue lo más bello”.

Tras el incendio que destruyó en las pasadas semanas parte de la catedral de Notre Dame, en París, el mundo de la arquitectura ha abierto un debate sobre si el templo debe reconstruirse idéntico al desaparecido o cabe la posibilidad de introducir cambios en el proyecto.

Ban, que tiene previsto presentar un proyecto de reconstrucción provisional de esta catedral, mientras se acometen las obras definitivas, sostiene que, en este siglo, hay que emplear en Notre Dame materiales que ofrecen las nuevas tecnologías, pero manteniendo la estructura externa original del templo.

“Debe ser estéticamente igual pero no hacerla con los mismos materiales, porque hoy tenemos otros”, afirma Ban, quien pone como ejemplo la fabulosa estructura de madera que sostenía el techo de la iglesia, que debe ser “reconstruida” pero con los materiales ignífugos actuales, más resistentes al fuego y con detectores de humos.

El arquitecto ha visitado Barcelona en una decena de ocasiones tras su primer viaje en los años noventa, cuando trabajó con su compatriota Arata Isozaki en la construcción del Palau Sant Jordi para los Juegos Olímpicos del 92. Su experiencia le permite afirmar que es “adecuado” calificar la capital catalana como “la ciudad de los arquitectos”.

Aunque el viaje de esta semana se debió exclusivamente a la conferencia que debía pronunciar, durante su estancia en la capital catalana “ha salido la oportunidad” de un nuevo proyecto en Barcelona, del que prefiere no adelantar detalles hasta que se oficialice.

T'ha interessat aquest contingut?

Subscriu-te al butlleti i rebràs la informació al teu correu electrònic
Política de privacitat
Banner 468 x 60 px