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El "Idomeneo" de Mozart, un alegato contra la crisis climática en Salzburgo

La actriz Ying Fang, durante el ensayo de la representación de 'Idomeneo', la adaptación de la obra de Mozart que narra la historia del dios del mar, Neptuno, quien enfadado con la humanidad al ver los desastres ecológicos que provoca, decide enviar catástrofes naturales a la Tierra como castigo. Una travesía que podrá disfrutarse en el marco del Festival de Salzburgo, que se celebra en la ciudad austriaca con el mismo nombre, mañana sábado y que servirá como pistoletazo de salida al resto de representaciones del festival. EFE/ Alejandra Silva 	   La actriz Ying Fang, durante el ensayo de la representación de 'Idomeneo', la adaptación de la obra de Mozart que narra la historia del dios del mar, Neptuno, quien enfadado con la humanidad al ver los desastres ecológicos que provoca, decide enviar catástrofes naturales a la Tierra como castigo. Una travesía que podrá disfrutarse en el marco del Festival de Salzburgo, que se celebra en la ciudad austriaca con el mismo nombre, mañana sábado y que servirá como pistoletazo de salida al resto de representaciones del festival. EFE/ Alejandra Silva

Neptuno está enfadado con la humanidad y lanza a sus océanos en forma de catástrofes naturales para responder a los desastres ecológicos que causa el hombre. Ese es el mensaje de un abrumador nuevo "Idomeneo" de Mozart, que el Festival de Salzburgo estrena mañana de la mano de Peter Sellars.

"Idomeneo va sobre los océanos tratando de comunicarse y de mandar un mensaje a los humanos", explica a Efe el director teatral estadounidense en una entrevista. Sellars regresa con esta adaptación de la obra de Mozart al famoso festival austríaco, tras el gran éxito que tuvo en 2017 con su versión de "La clemenza di Tito".

Idomeneo, compuesta en 1780 por Wolfgang Amadeus Mozart con libreto del italiano Giambattista Varesco, cuenta la historia de Idomeneo, rey de Creta, y de las consecuencias de la guerra de Troya, en la que los océanos, comandados por el dios del mar, responden a las barbaridades de los humanos con desastres naturales.

La obra plantea preguntas incomodas y urgentes sobre la crisis climática y su efecto en los océanos y en la vida de las personas. También cuestiona cómo se está sacrificando el futuro de las nuevas generaciones por la actitud de los mayores, que se niegan a aceptar y enfrentar la realidad del calentamiento global.

"Creo que actualmente nos enfrentamos a los mismos retos que planteaba Mozart hace tantos años, y si no hacemos algo, vamos a destruirlo todo", afirma Sellars. La puesta en escena recopila declaraciones de jóvenes activistas de todo el mundo acerca de los efectos del cambio climático, uno de los mayores retos que enfrenta la humanidad, y emplea recursos visuales para recrear el mar y la contaminación de los océanos.

"Lo que buscamos es mandar un mensaje a los tomadores de decisiones que vienen al festival" cuenta a Efe el español Antonio Cuenca Ruiz, dramaturgo de la producción. "Queremos que se den cuenta de que el cambio climático es real y de que tienen que escuchar las voces de jóvenes generaciones que quieren combatir el problema" asegura el español.

Porque, añade Sellars: "Son los jóvenes activistas, como Greta Thunberg, los que están saliendo a las calles a decirnos que el cambio climático es una realidad y que tenemos que luchar contra el futuro que estamos amenazando".

El director teatral afirma que también en 1781, cuando se estrenó la obra, Mozart pretendía dar voz a una nueva generación que levantaba la voz para tomar la iniciativa. "Mozart quería mover el mundo, él siempre fue parte de esa nueva generación, no tuvo tiempo de ser viejo" explica Sellars. A pesar de que el genio de Salzburgo nunca vio el océano, escribió una música muy significativa para representarlo.

El final de la obra nos transporta a un mundo en el que una nueva generación llega al poder y logra tranquilizar al mar para evitar un desastre ecológico. "Es como si Mozart se hubiera basado en la realidad en que vivimos hoy para componerla" porque, dice Cuenca Ruiz, "la imagen de una generación gobernante que sacrifica el futuro de sus descendientes es extremadamente relevante para nuestro tiempo".

Asimismo, la obra habla sobre la ira y la desesperación de los refugiados, de la violencia y de los conflictos bélicos. "Es una versión fascinante de la obra de Mozart y que sin duda va dejar una gran huella en la historia de la música clásica" promete Cuenca Ruiz.

El maestro griego Teodor Currentzis es el encargado de dirigir a la orquesta, en la que será su segunda colaboración con Sellars en Salzburgo, tras la de 2017. El personaje de Idomeneo es cantado por el tenor norteamericano Russell Thomas, que debutó en Salzburgo justo con la "La clemenza di Tito" de Sellars.

La soprano china Ying Fang da vida a la princesa Ilia, querida de Idamante, hijo de Idomeneo, encarnado por la mezzosoprano irlandesa Paula Murrhy.

Fue precisamente Fang quien en 2018, de la mano de Sellars, cantó contra la crisis climática en una conferencia medioambiental en California (EEUU) en la que interpretó arias de Mozart, rodeada de imágenes de artistas de todo el mundo que buscaban mostrar los efectos del calentamiento global.

Los siguientes pases de la ópera en Salzburgo serán los días 2, 6, 9, 12, 15 y 19 de agosto. Salzburgo es, junto al festival de Bayreuth (Alemania) el principal certamen cultural de verano -teatro, música y ópera- de Europa.

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